Sobre el control y la procedencia de la carne

El escándalo de la carne de caballo recorre todo el continente europeo dejando como victimas (o culpables) grandes y reputadas marcas. La carne picada es, desgraciadamente, un producto que se puede alterar con facilidad y dónde la lucha contra el fraude y la trazabilidad no llegan.
La transnacionalización de la producción de carne (como si fueran coches) supone comprar carne aquí, llevarla a matar allí, transportarla en frío más allá, producirla y envasarla para después ser consumida en distintos países. Cuando la cadena lleva varios eslabones y pasa por distintos países es muy difícil de controlar y es cuando hay crisis alimentarias de este tipo (con todo el respeto a la carne de caballo, que nos consta que es saludable aunque no se consuma aquí por razones de cultura).
La gran industria, en su afán por sacar carne cada vez más barata el mercado, caen en la tentación de buscar el mejor precio cueste lo que cueste, siendo también engañadas por supuestos productores que son capaces de “hacerlo más barato”. Muchas veces ni las marcas saben que, sus proveedores, realizan estas prácticas. Pero tu producto es lo que pagas y si pagas poco…la calidad se resiente.
Ante todo este revuelo, el consumidor debe ser consciente de esta situación y de que, comprar barato, comporta no sólo la pérdida de calidad en el producto si no la pérdida de los productores e industrias que sí cumplen todos los requisitos y se esmeran en poner en el mercado un producto de calidad. A veces es mejor pagar un poco más y, de paso, contribuyes a generar empleo y riqueza en tu zona.
En Lechazo Charro, llevamos la trazabilidad desde el día del nacimiento. Todos nuestros cabritos lechales y lechazos Churros llegan al matadero con su correspondiente identificación, su certificación y son examinados antes del sacrificio por personal veterinario y del matadero. Envasamos cada lechal por separado y lo empaquetamos de forma individual. Además, lo distribuimos mediante paquetería en frío directamente al consumidorsin intermediarios.