Salvar la Raza Churra depende también del consumidor

“Necesitamos que el consumidor reclame el lechazo churro para salvar esta raza” decía Eduardo Páramo, presidente de ANCHE (asociación a la que pertenecemos y con la que trabajamos), en una reciente entrevista. Además de la mejora genética de la raza Churra y del aumento de las producciones sin menoscabar la calidad, es importante el papel que juega el consumidor comprando y reclamando que el lechazo sea Churro para que no desaparezca la oveja churra en Castilla y León.

La crisis, el descenso del consumo de cordero año tras año y la introducción de razas foráneas más productivas están motivando que vayan desapareciendo ganaderías de ovino de raza churra. Hemos pasado de estar presentes en ANCHE 376 ganaderías hace dos años a las 260 que hay ahora. En cuanto a cabezas de ganado, hace diez años había más de un millón de ovejas churras y ahora habrá en torno a las 380.000. Un descenso muy significativo de una raza que trae consigo muchos beneficios al medio ambiente y a nuestra sociedad.

Al ser una raza autóctona se adapta perfectamente al medio, al pastoreo, al contrario que las razas foráneas, que tienden a la estabulación para evitar enfermedades y controlar el ambiente. Esa adaptación de las autóctonas hace que su cría se realice en muchos casos en sistemas extensivos, es decir, al aire libre. La sostenibilidad de nuestros campos y praderas depende mucho de la ganadería que haya porque, sin ella, todo se basa en pesticidas, desbroces y herbicidas para las siembras y en una ganadería estabulada que no contribuye al medio ambiente como lo hacen las razas autóctonas y sus sistemas de explotación (extensivo y semi-extensivo). Las ganaderías de razas autóctonas contribuyen decisivamente a la preservación de la naturaleza y nuestros preciados ecosistemas, además de producir carne y leche de mayor calidad.

En los últimos años ha habido un descenso muy importante del consumo y de los precios del lechazo. Sobre la IGP, una figura de calidad certificada que se promovió desde ANCHE, se han cometido muchas barbaridades ya que en su día apareció la vitola “Tierra y Sabor” que, lejos de clarificar y fomentar la raza, ha venido a confundir más al consumidor. Y ahí los criadores de Raza Churra hemos salido bastante perjudicados al quererse poner por encima de nuestra IGP una etiqueta comercializadora, que no tiene un reconocimiento europeo como la IGP.

Por tanto, además de seguir trabajando los ganaderos en mejorar la genética y ser más productivos, también el consumidor juega una baza importante en la preservación de la Raza Churra. Preservarla es fomentar el empleo, el cuidado del medio ambiente y el patrimonio natural de nuestra región. Y lo tienen en la palma de la mano: pedir al carnicero o ganadero que el lechazo sea Churro. Nosotros ya lo garantizamos con nuestro servicio desde 2011, vendiendo únicamente lechazo Churro de nuestra propia ganadería. ¿Os apuntáis a la Raza Churra?

Preservar la Raza Churra