Nuestra ganadería, ligada a la tierra

Los elevados precios de los piensos y los forrajes están haciendo a los ganaderos volver a mirar a los recursos naturales para alimentar a sus rebaños. Una práctica que se había ido perdiendo durante los años de bonanza y que ahora, ahogados por las facturas, se está volviendo a retomar. La ganadería, como nosotros la entendemos, debe estar ligada a la tierra y nunca se debe dejar de lado, sobretodo en pequeñas ganaderías, como la nuestra.
 
Nosotros nunca hemos abandonado el pastoreo ni el aprovechamiento de los recursos que nos brinda la naturaleza para alimentar a nuestras ovejas Churras. No lo hemos hecho por una cuestión técnica ni de costes: nuestras ovejas necesitan esa alimentación para dar lo mejor. Quizás en explotaciones más grandes e intensivas sí sea más efectiva una alimentación a base de pienso concentrado y forraje pero no en una como la nuestra, no. Nuestra apuesta es diferente.
 
Parece que lo que prima, en gran parte del sector, es la cantidad frente a la calidad. Sacar al mercado corderos engordados lo más rápido posible y muchas veces de forma artificial. Es una forma de producir con una calidad aceptable pero sin tener en cuenta que tratamos con animales y no con máquinas. En el afán por ser más productivos, olvidamos a veces cuál es la esencia de lo que producimos y nos volvemos locos.
 
Por ello, nosotros siempre hemos respetado el hábitat y la alimentación propias de nuestras ovejas. Al ser una raza autóctona, como la Churra, no necesita más que lo que la naturaleza le ofrece: hierba, rastrojos, hojas, bellotas,… En una época como el otoño, en el que el alimento en la pradera escasea, son importantísimas las bellotas, las hojas y demás recursos naturales. Nuestras ovejas siempre pastorean porque es su manera natural de alimentarse, no en el aprisco o en la “canala“.
 
Aunque en invierno hay que ayudarlas para completar su alimentación (nosotros lo hacemos con forrajes y cereales que sembramos nosotros mismos sin utilizar productos químicos), la alimentación natural es clave en todas las épocas del año. De esta forma, respetamos su ciclo vital: viven en semi-libertad, con más de 2.000 metros cuadrados a su disposición y alimentándose de forma natural y escogiendo lo que quieren comer; ellas seleccionan su comida. No se la imponemos.
 
Nosotros no somos fanáticos de la productividad técnica o empresarial sino del bienestar animal y la naturaleza. Sabemos que dejando que nuestras ovejas Churras se alimenten y se relacionen de forma natural podemos obtener lo mejor de ellas con nivel de bienestar altísimo. Y si eso ocurre, los lechazos son de mucha más calidad, sin duda. Lástima que cada vez quedemos menos ganaderos que liguemos la ganadería a la tierra…