Lechazo Churro: qué es y en qué se distingue

El Lechazo Churro es el cordero lechal de Raza Churra, aquel que es alimentado por su madre exclusivamente con leche materna, desde su nacimiento hasta su sacrificio, sin piensos ni productos artificiales. Se sacrifica cuando alcanza los 10-12 kg de peso, es decir, a los 25-30 días de edad. Es el cordero lechal que se utiliza tradicionalmente para elaborar el famoso lechazo asado castellano y que, además, es alabado por asadores, chefs y críticos gastronómicos por sus características únicas.

Lechazo churro

Lechazo churro

¿Por qué de distingue el Lechazo Churro del resto de corderos lechales?

A los 25-30 días de edad, la carne del lechazo churro tiene la proporción idónea de músculo, hueso y grasa, siendo de color blanquecino rosado, de olor poco intenso, muy tierna, con una textura muy suave y muy jugosa. Al asarla, se deshace al pinchar con el tenedor. Además, a diferencia del cordero más grande, su sabor es muy suave y agradable, lejos del tópico “sabe a lana”. La clave está en que únicamente haya sido alimentado de leche materna, sin añadir ningún otro alimento a su dieta ni leche artificial.

En nuestra ganadería, el lechazo churro crece junto a sus madres hasta su sacrificio, dándole de mamar regularmente durante todo el día. Así logramos que su carne tenga un sabor auténtico, una textura muy suave y una ternura y jugosidad extraordinarias. El extraordinario sabor de nuestro lechazo churro no es casualidad: de unas madres alimentadas de forma natural y en su hábitat conseguimos una leche de máxima calidad, con la que se alimentan nuestros lechales desde su nacimiento hasta su sacrificio. 

El lechazo churro es perfecto para compartir en las celebraciones familiares o entre amigos: un gran manjar fácil de cocinar ya que el lechazo churro asado es muy fácil de preparar: un horno a 180º, un recipiente grande (a poder ser de barro), agua y sal. En poco más de 2 horas  se puede elaborar este exquisito plato con un esfuerzo mínimo.

Lechazo Churro

Lechazo Churro