La polémica IGP Lechazo de Castilla y León

Se ha hablado mucho estos días del nuevo reglamento de la IGP Lechazo de Castilla y León que ampliaba la zona de producción a toda la comunidad autónoma y la inclusión de los lechazos de Raza Assaf. La administración autonómica autorizó la ampliación de  y la admisión de la raza Assaf en los animales amparados por esta figura de calidad. El Reglamento ha quedad paralizado de momento tras el recurso presentado por las asociaciones ANCHE (Raza Churra) y ANCA (Raza Castellana), además de la Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (FEAGAS).

Asociación Nacional de Criadores de
Ganado Ovino de Raza Churra

Hasta ahora la IGP sólo amparaba los lechazos de razas autóctonas de Castilla y León (Ojalada, Castellana y Churra) y la introducción de una raza foránea como la Assaf amenaza seriamente la credibilidad de la figura de calidad, dándo entrada a prácticamente todos los lechazos con el fin de crecer en número de sacrificios y operadores. La negativa a que entren este tipo de lechazos es que son diferentes y que no tiene sentido incluirlos en una Indicación que se creó para dar salida y proteger a los magníficos lechazos de razas autóctonas que tenemos en nuestra comunidad.

Los lechazos churros, ojalados o castellanos son diferentes entre sí pero sus características son muy parecidas y son los originales con los que se ha hecho siempre el asado castellano. La introducción de la raza Assaf fue como consecuencia de su alta producción lechera (muy por encima de las otras razas) y sus lechazos son la venta residual de esas explotaciones (siendo la mayoría de alta producción e intensivas), al contrario que el resto de razas, adaptadas al medio y que aprovechan rastrojeras y pastizales y el lechazo no es un producto residual.

Es conveniente recalcar que, aunque se quieren diferenciar con la vitola, se puede confundir a los consumidores que no van a saber bien qué están comiendo y que, al final, cualquier lechazo (de la raza que sea) es de Castilla y León. Por querer incluir más cantidad y crecer se va a poner en cuestion la calidad de los lechazos amparados por la IGP, dándole menos valor tanto a consumidores como a productores u operadores. ¿Vamos a defender la calidad o queremos más crecimiento? Incluso ese crecimiento que ahora parece que va a ser económicamente rentable, en el futuro puede darse la vuelta. La ampliación territorial es justa y una medida de crecimiento lógica pero la inclusión de la raza Assaf es peligrosa para el futuro de la IGP.