La huella de carbono en ganado ovino


Hoy nos ponemos “verdes” para hablaros de la huella de carbono en producción ovina. Investigadores del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón, en colaboración con la Universidad de Wageningen (Países Bajos) y la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida (UMB), han calculado las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo de la cadena de producción de la carne de cordero en distintos sistemas de explotación característicos de la cuenca mediterránea.
Esta investigación ha sido pionera por considerar la multifuncionalidad del sistema ganadero basado en el pastoreo (extensivo; el que utilizamos en nuestra ganadería). Este sistema, está estrechamente vinculado con áreas de alto valor natural y zonas desfavorecidas (como lo es la Sierra de Francia, dónde se localiza nuestra finca). Desde un punto de vista social, científico y legislativo se ha reconocido que estos sistemas, además de producir carne, ofrecen otras funciones a la sociedad como la preservación del paisaje, la conservación y mejora de la biodiversidad o la prevención de incendios forestales.
Según el estudio, cuando solo se computa la producción de carne de cordero, las emisiones de gases de efecto invernadero por kilogramo de cordero descienden de acuerdo al nivel de intensificación. Sin embargo, cuando se incluyen los servicios de los ecosistemas en los cálculos, las menores emisiones corresponden a los sistemas ganaderos basados en el pastoreo. Por tanto, según los resultados obtenidos, habría que reconsiderar el impacto de la huella de carbono en las ganaderías de ovino así cómo valorar y reconocer las múltiples funciones que la ganadería extensiva desempeña en las zonas rurales de los países mediterráneos.
En Lechazo Charro somos conscientes de ello y por eso desde el principio apostamos por un sistema extensivo de cría que es más natural y aporta muchos beneficios al medio ambiente a través del pastoreo.
Ganadería extensiva
Ganadería extensiva.