Innovación en la presentación de la carne de lechazo

En los últimos años, también motivado por la crisis en nuestro país, la carne de ovino se ha ido consumiendo cada vez menos. Todos los días nos levantamos con las noticias de los bajos precios para los productores en los mercados y la desaparición de ganaderías y censo ovino por todo el país. Especialmente grave es en Castilla y León, donde la ganadería ovina es referencia en el sector agrario gracias a su producción de lechazo de alta calidad.

Además de la crisis, la bajada en el consumo de carne de cordero viene explicada por cambios en los hábitos de consumo, los hogares cada vez tienen menos miembros, la dificultad para preparar y cocinar esta carne (algo con lo que no estamos de acuerdo), la imagen que tiene el cordero de producto para ocasiones especiales (comidas familiares, de empresa, bodas, bautizos, comuniones…), elaboraciones poco innovadoras o el precio (más alto que otras carnes por sus costes derivados), etc. Los españoles solo consumimos cordero en festividades y ocasiones especiales.

La bajada del consumo implica la desaparición de muchas ganaderías y afecta especialmente a las razas autóctonas ya que no pueden competir con las razas foráneas que son más productivas. Eso sí, los beneficios que aportan a nuestra sociedad las razas autóctonas no las aportan esas razas foráneas, explotadas en intensivo (es decir, en naves industriales) sin aportar nada a la sostenibilidad del medio ambiente ni a la conservación del entorno. Más bien al contrario…

Por ello, desde nuestro sector debemos innovar y hacer llegar la carne de cordero (en nuestro caso lechazo) a los nuevos consumidores para que no se vea como una carne cara, difícil de cocinar y que solo se consume en Navidad y demás festividades. La carne de lechazo, aunque lógicamente no puede competir en precio, es una carne de calidad que se puede consumir regularmente porque es más fácil de cocinar de lo que se cree (basta con ponerla en el horno y con muy poquito se asa, o se puede hacer a a plancha…) y no es cara, ya que los beneficios indirectos son grandes (aportación al medio ambiente, al entorno cercanom etc.), además de ser una carne muy tierna y jugosa. Por tanto, aunque no sea una carne para comer a diario (desgraciadamente pocos podemos permitírnoslo), sí se puede comer regularmente en casa porque, a pesar de los que digan algunos, la carne de lechazo es muy sana, no tiene apenas grasa (y la que tiene es muy saludable) al ser lechal y contribuye a tener una dieta equilibrada.

Desde este blog nos gustaría preguntar a todos nuestros lectores qué cortes o partes del lechazo o cordero les gustan más y qué deberíamos hacer desde el sector para mejorar la presentación y la distribución de esta exquisita carne. Nosotros ya empezamos hace años a enviar a toda España nuestros lechazos churros, directamente de nuestra ganadería al consumidor, envasado al vacío en cuartos para que se conserve perfectamente durante el envío y una vez en casa y, además, se pueda manipular fácilmente. Agradeceremos todas vuestras opiniones y contribuciones (podéis hacerlo comentando este post o en nuestras redes sociales).

Lechazos churros en nuestra ganadería

Lechazos churros en nuestra ganadería