El proceso de recría en nuestra ganadería

El proceso de recría consiste en seleccionar y criar las futuras reproductoras de nuestro rebaño. Normalmente el proceso de recría se suele alargar más o menos un año, el tiempo que la cordera tarda en estar en condiciones óptimas para reproducirse. Durante este tiempo, son varias las fases que hay que seguir para obtener ejemplares de las que después obtengamos muy buenos lechazos churros.

El proceso empieza con la selección de las corderas provenientes de nuestras mejores ovejas y carneros. Mediante la recogida de datos en nuestra ganadería, podemos saber qué ovejas y qué carneros son más aptos para la cría de lechazo, lo que nos interesa para después escoger sus crías de cara a conseguir las mejores características de ambos. Por ello, es imprescindible saber el “historial” de cada animal del rebaño para después poder escoger entre las mejores. Además, a la hora de seleccionar, tenemos en cuenta factores físicos como puede ser la anchura, la cabeza o el equilibrio de la cordera/o.

Una vez seleccionadas, las corderas (también algún macho) siguen mamando de sus madres hasta los dos meses de edad, cuando se las desteta definitivamente. Antes, cuando cumplen un mes de vida, se inician a comer cereales y paja en la tolva poco a poco. Durante los primeros 3 meses las corderas viven bajo techo mamando de su madre hasta los dos meses y comiendo su ración diaria de forraje, paja y cereales seleccionados desde que cumplen un mes.

Una vez pasa ese período de destete, las corderas empiezan a salir al exterior poco a poco a comer y habituarse al pasto, el paso previo a su incorporación al rebaño (la adaptación). Al principio, salen con una selección de ovejas veteranas que las guían. La ración que reciben en pesebre va disminuyendo a la vez que van adaptándose a su nueva vida, eso sí, no del todo. Continuarán comiendo aparte del rebaño en el aprisco hasta que hayan parido por primera vez, que será prácticamente al año y medio o dos años de su nacimiento.

Es un trabajo laborioso y muy importante para las ganaderías ya que de ello depende la rentabilidad y, sobretodo, la calidad de los corderos lechales que obtendremos en el futuro. Las corderas reciben un cuidado especial y es de vital importancia cuidar mucho de su desarrollo asi como protegerlas, sobretodo los primeros meses, de las inclemencias climáticas.

Este año 2014 estamos muy contentos por como ha ido la recría que seguro que nos permitirá seguir creciendo en calidad en la producción de lechazo churro. Os dejamos algunas fotos.

Corderas de recría

Algunas de nuestras corderas de recría ya adaptadas al pastoreo

Recría

Nuestras corderas iniciándose en el pastoreo tras ser esquiladas.

Corderas

Este año 2014 se inició el pastoreo de nuestras corderas en primavera, la mejor época