Otoño en nuestra ganadería

Empieza el otoño en la Sierra de Francia (Salamanca) y empieza una época de gran trabajo para nuestra ganadería. Principalmente porque es la época en la que se empieza a preparar la tierra para la siembra (ya lo explicamos en un anterior post) y, además, tendremos la primera paridera de la temporada (y con ella los primeros lechazos), de la que esperamos criar gran parte de las nuevas corderas, previamente seleccionadas, para seguir mejorando nuestra ganadería.

En el otoño empiezan las primeras lluvias en la sierra, imprescindibles para empezar las labores en el campo y también para que nazca de nuevo la hierba que, aunque no será de tanta calidad como en primavera, será fundamental para nuestras ovejas churras ya que agradecen los nuevos tallos verdes tras todo un verano en la rastrojera (los campos que fueron sembrados y en los que quedan los restos de la cosecha). La oveja churra, al ser autóctona, es capaz de aprovechar muy bien todos los recursos, incluso la hoja que cae de los árboles en esta época.

Además, contamos en nuestra zona con gran cantidad de encinas y robles, lo que (si la lluvia lo permite) dará a nuestro rebaño un alimento óptimo y que gusta mucho: la bellota. No solo los cerdos aprovechan este preciado alimento, como veis. En otoño, podemos ver al rebaño correr cuando llega a la zona de encinas para comer las mejores bellotas, como si de una competición se tratase.

A pesar de esta alimentación gracias al pastoreo y los recursos de la zona, también tenemos que complementar su alimentación al llegar la noche con forraje y cereales, más aún a las ovejas que están paridas o a las que le queda poco para ello (la Navidad empieza a acercarse en el calendario). Aprovechamos este post para recordaros en qué consiste el ovinoturismo y que en otoño es una buena época para disfrutar de la belleza de la Sierra de Francia y, de paso, conocer nuestra ganadería.

El otoño en nuestra ganadería

El otoño en nuestra ganadería