Comienzan las labores de siembra en nuestra finca

Es septiembre y pronto será el momento de empezar a sembrar los campos para alimentar a nuestro rebaño de ovejas churras durante el invierno y también para recoger la cosecha cuando llegue el verano siguiente. Todo un año para recoger y empezamos ahora con la preparación del terreno.

Las labores de siembra empiezan incluso antes de septiembre en algunos casos, con la primera labor para oxigenar la tierra a través del pase de las vertederas o arados. Tras esa labor, empieza el abonado (nosotros no abonamos la tierra con fertilizantes ni utilizamos pesticidas) para el que utilizamos el estiércol de nuestro propio ganado. Con la ayuda de un remolque esparcidor conseguimos abonar todas nuestras tierras, que así logran recuperar nutrientes y darán mejor producción en la cosecha.

Tras estas labores, se vuelve a pasar la vertedera y/o los cultivadores para enterrar el abono y dejar la tierra preparada para el momento de la siembra. Con la sembradora plantaremos el grano (en nuestro caso, cebada, trigo, avena, veza, centeno…) y después le pasaremos el rodillo para lograr que la superficie quede lo más plana posible con el fin de facilitar la entrada del ganado, el nacimiento de las semillas y la recolección posterior.

En nuestra ganadería sabemos que aquí empieza el proceso para lograr unos excelentes productos: la siembra de los alimentos de nuestras ovejas churras es clave para el sabor de los alimentos que aquí producimos, como el lechazo churro. Por ello, cuidamos nuestras tierras con labores poco invasivas y la abonamos de forma natural, evitando el uso de productos químicos. Quizás recojamos menos cantidad pero lo que es seguro es que producimos unos alimentos de mayor calidad para nuestro ganado. Un largo proceso que empieza ahora y que terminará allá por el mes de julio cuando se coseche el cereal.

Labores de siembra

Labores de siembra: cargando el remolque esparcidor de estiércol para abonar de forma natural nuestras tierras