Cabrito lechal asado, una receta para compartir en familia esta Navidad

Se acercan las Navidades y tenemos que ir pensando qué vamos a cocinar. Un cabrito lechal asado es una opción sencilla y que siempre gusta, sobretodo en estas fechas.  Acompañado de unas buenas patatas panaderas o una ensalada y, cómo no, de buen vino, es un plato exquisito para compartir con los familiares en las cenas o comidas navideñas.
Para asarlo no hace falta mucho: la carne de cabrito lechal ya tiene suficiente sabor. A veces intentamos rizar el rizo y una carne así es mejor disfrutarla sin alterarla demasiado. Por eso recomendamos utilizar únicamente agua, sal al gusto, ajo, tomillo y aceite de oliva. Con eso sería suficiente para elaborar un buen asado.
Se pre-calienta el horno a 180º mientras hacemos una mezcla de tomillo, ajo, aceite de oliva y sal para untar el cabrito y ponerlo en una cazuela de barro (si es posible). Cuando el horno alcance la temperatura adecuada, introduciremos el cabrito lechal ya untado durante 90 minutos y lo iremos rociando con agua si vemos que se queda seco.
Realmente queda un plato jugoso y delicioso de una de las carnes más tiernas que podemos encontrar. Por supuesto, el cabrito debe ser de raza autóctona, no pesar más de 5 o 6 kilogramos y no haber superar los 40-45 días de vida. Sólo así estará en su punto ideal de ternura, grasa y sabor. ¡A disfrutar de estas Navidades compartiendo un fantástico cabrito!